“La OCDE pesa mucho en el G20”


El abogado argentino Andrés Knobel tiene una gran responsabilidad en el espacio Civil 20, la plataforma no gubernamental parte del bloque Grupo de los 20 (G-20), que este año tiene a la Argentina como país anfitrión. Por su conocimiento en la temática de la transparencia fiscal, Knobel es Co-Chair del grupo de trabajo que elevará a los países más poderosos del mundo una serie de recomendaciones en el segmento “Arquitectura del sistema financiero”.

Analista de la coalición Tax Justice Network, y Chair de la red Financial Transparency Coalition, Andrés Knobel es uno de los mayores especialistas en la región en el estudio de las jurisdicciones tributarias opacas, territorios más conocidos como guaridas fiscales en la jerga de los medios. Concretamente, Knobel comparte con SES América Latina el diálogo de la sociedad civil para influir en el sensible capítulo financiero global. Un hilado de voces que busca, sencillamente, hacerse oír en la histórica Cumbre de Buenos Aires.


-¿Cuál es la dinámica de trabajo del grupo que estás co-dirigiendo dentro del Civil 20?


-El grupo se conformó a principios de año. Somos más de medio centenar de organizaciones, las más activas están localizadas en Europa y América Latina. Muchas de nuestras comunicaciones, al pertenecer el conjunto de organizaciones a distintas partes del mundo, se hacen on line. Pero, hace poco, en abril, pudimos realizar un encuentro físico. Y la forma de trabajo es establecer una serie de puntos en discusión para comenzar a pulir lo que será nuestro trabajo final. Es decir, nuestro objeto de análisis se centra en tres puntos.


-¿Cuáles son?


-Uno, tiene que ver con la transparencia y flujos financieros ilícitos; el segundo está relacionado con la temática impositiva, y el tercero está vinculado con la agenda de deuda e inclusión financiera.


-¿Podes esbozar cuáles son los puntos centrales de las recomendaciones que van a elevar al G20?


-Sobre el primer punto (transparencia y flujos financieros ilícitos) vamos a exigir que haya una convención multilateral, preferentemente dentro de Naciones Unidas, donde se comprometan todos los Estados a cumplir con lo que llamamos el ABC (por sus siglas en inglés) de la transparencia fiscal.


-¿Podes explicar que implica ese ABC?


-La A (por automatic) tiene que ver con el intercambio automático de información y la publicación de estadísticas oficiales confiables así la sociedad civil puede conocer sí esos datos económicos compartidos por los Estados son dignos de confiar, o saber sí hay correspondencia entre los distintos gobiernos al momento de establecer puentes informativos tributarios.


La B (por beneficial) está vinculado con el capítulo que denominamos como “beneficiarios finales”; es decir, los verdaderos dueños de determinada compañía. Pedimos que los gobiernos establezcan registros centrales y públicos, con acceso on line, tanto para personas jurídicas como para fideicomisos.


Y la C (por country) tiene que ver con el segmento llamado “reporte país por país” donde, centralmente, está estipulado la exigencia por parte de los gobiernos a las multinacionales para que detallen la composición de ganancias en cada país. Ahí también solicitamos la publicación on line de esa información para que las autoridades estatales, periodistas de investigación o determinadas oengés puedan conocer del desagregado ganancial de las corporaciones. Un dato clave para que las multinacionales paguen los impuestos correspondientes en las jurisdicciones donde crean mayor valor a sus productos.


Además, como el G20 va a discutir cuáles son los nuevos criterios para discriminar a las jurisdicciones no cooperantes en transparencia, en lineamiento con los pedidos que hace la OCDE, lo que venimos pidiendo es que esa exigencia sea inclusiva, tanto para los países del sur global como para las potencias occidentales, caso Estados Unidos, que se rehúsan a facilitar información financiera.


Con respecto al capítulo “impuestos y digitalización” nos parece clave desde el Civil 20 que las multinacionales no puedan establecer maniobras de elusión y, en consecuencia, paguen impuestos en las jurisdicciones donde crean valor. Entonces, habría que repensar cómo gravar a las corporaciones. Lo ideal, desde nuestra óptica, sería ir a algo más cercano a la imposición unitaria, que implica gravar a la multinacional como un solo cuerpo tributario.


Finalmente, en el segmento BEPS, que son una serie de recomendaciones de la OCDE para evitar la erosión de la base imponible por parte de los grandes actores económicos, abogamos por lo que se denomina el instrumento multilateral. Porque observamos que una serie de países ricos y desarrollados están estableciendo reservas a ese marco de acción tributario al que adhirieron por ser parte del club de la OCDE. Por último, pedimos a los países desarrollados que hagan estudios de externalidades para ver sí sus acuerdos de doble imposición tributaria con ciertos países emergentes no están afectando, precisamente, a esos países en desarrollo. Exigimos ecuanimidad en esos acuerdos.


-Ahora está en boga el tema de las criptomonedas. ¿Qué plantean en ese punto?


Nos parece central que los gobiernos busquen conocer la titularidad de esos activos digitales. Eso es un eje del capítulo “inclusión financiera y regulación”. En ese marco, también nos parece relevante que se establezcan impuestos a las transacciones financieras. Ese mecanismo reforzará, naturalmente, la regulación de las bitcoins, el control de capitales, lo que se denomina “shadow banking”, y más transparencia en las tomas de deuda que realizan algunos países.


-¿Existen diferentes miradas, o demandas, entre las organizaciones de la sociedad civil europeas y sus pares latinoamericanas?


-En general, tenemos bastante consenso. Eso sucede, considero, porque muchos de los espacios de articulación localizados en los países del norte tienen su foco de investigación y acción puesto hacia el sur global. Esa orientación, que observo por ejemplo en Tax Justice Network, está impulsada por la búsqueda de que haya un avance equivalente en la agenda tributaria fiscal entre los países desarrollados y periféricos.


-¿El hecho de que Argentina sea anfitrión puede modificar la agenda de discusión del G20?


-No sé si va a modificar algo, en el sentido de que haya un temario de discusión más volcado hacia los intereses del sur. De hecho, vemos que el gobierno argentino está mucho más preocupado por lograr la membresía de la OCDE que en pensar sí los requisitos exigidos por el organismo están a tono con la inserción de Argentina en el sur global. Pero, en general, lo que vemos, no sólo en Argentina, sino en varios países de la región, es que hay poca conciencia y cooperación al momento de entablar posiciones comunes frente a los países del norte en la agenda económica, tributaria y financiera.


-La cumbre del G20 posee una institucionalidad baja, sus cumbres presidenciales se dan de forma esporádica. ¿Existe, por el contrario, voluntad de ciertos bloques regionales, o multilaterales, en pos de generar políticas comunes y peso institucional en los temas mencionados?


-Efectivamente, en la cuestión fiscal, por ejemplo, muchos de los estándares en transparencia y marcos centrales de acción parten de la OCDE y no desde el seno del G20. Eso implica que esa agenda es producto de una discusión acotada, donde no participan todos los países, si no sólo los más desarrollados y ricos. Lo ideal es que ese diálogo se de en Naciones Unidas, por ser un cuerpo más multilateral que la OCDE.


Centralmente, vemos que las leyes y los estándares en materia tributaria y fiscal es definido por pocos países. En algunos aspectos, esas recomendaciones de la OCDE han generado reformas positivas en la demanda de mayor transparencia pero, en el capítulo fiscal, donde los países en desarrollo tienen otras necesidades, entendemos que el organismo no tiene ecuanimidad en contemplar los intereses de esas naciones.



Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Seguinos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • YouTube Social  Icon

FUNDACIÓN SES | PROGRAMA DE INTEGRACIÓN REGIONAL Y FINANCIAMIENTO PARA EL DESARROLLO

Coordinador: adrianfalco@fundses.org.ar

San Martín 575 6 A | Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1004) | República Argentina 

+54 11 5368- 8370/8371/8372