“La criminalidad económica necesita al sistema bancario”


Pedro Biscay es miembro del Directorio del Banco Central de la República Argentina, abogado penalista y experto en criminalidad económica. En la última y extensa entrevista que realiza SES América Latina antes de finalizar el 2016, Biscay desgrana desde su despacho los principales desafíos que tienen el Estado y la sociedad civil para disminuir la opacidad fiscal y el lavado de dinero en nuestro país.

-¿Cómo es la relación entre el sistema bancario argentino y los circuitos financieros de la criminalidad económica?

-El paradigma es este: existe el sistema financiero porque existe el narcotráfico y existe el crimen organizado porque existe el sistema financiero. Ambas partes están sumamente emparentadas. Eso significa que la capacidad de generación de dinero en efectivo producido por el crimen organizado global subsiste gracias a la instrumentalidad del sistema bancario. No hay crimen organizado que aguante si las bolsas de dinero producidas por la venta de un cargamento de cocaína o por la venta de tráfico de marfiles se almacenarán en habitaciones. El sistema financiero, fundamentalmente, lo que hace es crear mecanismos y herramientas para poner en circulación esa liquidez.

-¿Eso significa que la plata mal habida viaja de forma electrónica y no en bolsos como suelen mostrar los medios cuando espectacularizan un caso de corrupción?

-La plata viaja en bolsos pero, en algún momento, también circula por cuentas. La diferencia entre un bolso y una cuenta es la tasa de interés. Esto es importante de señalar porque el crimen organizado es una empresa. Y como tal requiere de instrumentos financieros que le permitan enjuagar sus ganancias y sumar liquidez.

Repito, el paradigma consiste en que no se puede pensar al crimen organizado sin la existencia de los bancos. Ahora bien, en los últimos años, los bancos han pasado de despreocuparse sobre la criminalidad económica a tomar un rol significativo y a entender que el crimen económico es una amenaza para el sistema financiero. Esa transición positiva se debe mucho gracias al trabajo hecho por la Unidad Información Financiera durante el anterior gobierno nacional.

No hay crimen organizado que aguante si las bolsas de dinero producidas por la venta de un cargamento de cocaína, o por la venta de tráfico de marfiles, se almacenarán en habitaciones

La gestión de José Sbatella logró generar una cultura normativa en torno a respetar los procedimientos de actuación de la UIF (Unidad de Información Financiera) y, fundamentalmente, generar líneas de investigación sobre los delitos económicos en materia de lavado de activos. Es más, en ese período Argentina sancionó una reforma del marco legal sobre lavado de dinero. Eso es importante porque en nuestro país antes se castigaba el delito precedente pero no el lavado en sí. Eso ha permitido que hoy estén llevados a juicio oral y público por lavado de dinero el clan de los Ale, que era un grupo mafioso dedicado a la trata de personas en la provincia de Tucumán.

-¿Para la UIF hay secreto bancario?

-La UIF es un organismo de supervisión y de investigación en materia de lavado con lo cual no se le puede oponer el secretario bancario o bursátil. Sin embargo, tiempo atrás, si el Banco Central detectaba alguna operación extraña no podía ingresar al secreto bursátil porque el organismo regulador era la Comisión Nacional de Valores. Entonces, se cortaba la fiscalidad de ciertas operaciones por un problema en el arbitraje normativo. Eso se fue solucionando pero fue una larga disputa que, básicamente, estaba expresando que el sistema financiero aprovechaba esas lagunas informativas para fragmentar el análisis de determinada operación comercial. Recapitulando, creo que los bancos hoy en día están trabajando mucho mejor la criminalidad económica. Han incorporado una cultura de trabajo orientada a prevenir el lavado de dinero, a aplicar enfoques basados en riesgo y, fundamentalmente, a reportar información a los organismos competentes. Y parte de esta nueva etapa se ha visto reflejada en la discusión sobre la actual ley de blanqueo de capitales donde costó un trabajo significativo lograr que las diferentes entidades financieras se adecuen a las exigencias normativas.

-¿Todo proyecto de blanqueo de capitales implica riesgo de lavado de dinero?

-No. Un blanqueo de capitales no es por sí dañoso al Estado. Pero, un proyecto de lavado de dinero que imposibilita averiguar el origen de los fondos plantea un problema de inconsistencia muy serio a la hora de darle continuidad a un conjunto de políticas que tenían como vector central fortalecer los planes de prevención de lavado de dinero. Hoy ese paradigma logrado en el gobierno anterior atraviesa una franca crisis.

Si se aprueba un proyecto de lavado de dinero que imposibilita averiguar el origen de los fondos, eso plantea un problema de inconsistencia muy serio

-¿Por qué?

-Primero, por la ley de blanqueo de capitales y el nuevo andamiaje gerencial que tienen los organismos de regulación en materia financiera. Segundo, porque la conducción actual de la UIF no ha logrado superar ciertos test orientados a evitar potenciales conflictos de interés entre la función pública de prevenir el lavado de dinero y sus propios antecedentes profesionales.

-Es muy explícito su desavenencia con el actual rumbo político y financiero del país. ¿Cómo convive su función institucional en el Banco Central con su lectura del gobierno de Mauricio Macri?

-En primer lugar, tengo un deber público en el Banco Central que está fundado en el mandato. El Congreso de la Nación me confirió un mandato para ejercer el cargo de Director del Banco Central por un período de seis años, que es el plazo establecido en la Carta orgánica del organismo. Ese plazo es mayor al período que dura la gestión de un Jefe de Estado para garantizar que el Directorio del Banco Central tenga garantizado una representación política para la oposición. Entonces, a mí me ha tocado jugar ese rol, lo que implica un deber y una responsabilidad muy alta porque contribuye a generar una cultura de trabajo orientada a crear un respeto democrático en la deliberación de los asuntos sometidos a votación. Obviamente, que mi voz es minoritaria y disidente pero forma parte de un juego democrático que debe servir para generar mejores políticas públicas.

-¿Qué lugar ocupa Argentina en el mapa global de la criminalidad económica?

-Primero, en lo doméstico, hay una discusión mayor en esto vinculada con el hecho de aprender a reconocer que la criminalidad económica es un problema que no está del todo instalado en la agenda pública. ¿Por qué señalo esto? Porque el lavado de dinero en sí no representa significativamente los problemas derivados de la criminalidad económica. Es decir, partimos de una visión falsa que es asociar el lavado de dinero a hechos delictivos muy puntuales como pueden ser el narcotráfico o la corrupción. Tal vez, a la trata de personas también. Pero, hoy estamos atravesando una discusión en la Argentina sobre si la evasión fiscal constituye o no un delito. Parte incluso de la gestión del actual gobierno, en la UIF y en el Banco Central también, ponen en discusión esto, lo que es un grave error.

Partimos de una visión falsa que es asociar el lavado de dinero a hechos delictivos muy puntuales como pueden ser el narcotráfico o la corrupción

-¿Qué punto centralmente está en discusión según su punto de vista?

-Si en el capítulo de las políticas criminales vinculadas al lavado de activos, el delito tributario es un delito precedente o no. Eso implica poner en tela de juicio si los lazos entre el lavado de dinero y la evasión fiscal son vínculos a tener en cuenta, o si la evasión fiscal se trata simplemente de una irregularidad impositiva y, en todo caso, una estrategia para dar mayor eficiencia comercial a una empresa.

-¿Eso está presente en la mesa de discusión del gobierno de Mauricio Macri?

-Eso está presente en la racionalidad de la discusión gubernamental.

-¿Hay una mirada laxa sobre la evasión fiscal en el subtexto de la narrativa gubernamental?

-El subtexto indica que el delito cambiario -por ejemplo, todos los delitos asociados a la manipulación de los precios de transferencia o a los prestamos intrafirma que hacen las multinacionales- no son delitos precedentes en materia de lavado. La fuga de capitales en sí misma no es un delito precedente de nada, no es un delito simplemente porque no está tipificado en el Código Penal. Además, hoy en día no hay capacidad de investigar porque no están dadas las tecnologías para detectar fenómenos que impliquen, por ejemplo, concertación de entidades bancarias para manipular una tasa.

-¿No existe la capacidad de registrar técnicamente esa coordinación financiera?

-Claro, no podes monitorear el real time de dicha coordinación bancaria. Un fiscal no puede ordenar un allanamiento o una escucha telefónica sin una autorización judicial previa. La historia del Poder Judicial en Argentina ha marcado que mayoritariamente los jueces tienden a favorecer o proteger la impunidad del poder económico. De otra manera no se explican las pocas condenas existentes en el campo de la criminalidad económica compleja. No hay condena de contrabandos en este país.

-Juan Argibay de la Procelac nos dijo en una entrevista que en el país sólo se dictaron doce sentencias condenatorias por lavado de activos desde que está tipificado el delito.

-Sí, y en fraude bancario hay muy pocos bancos condenados. Creo que uno o dos, uno de ellos es Banco Alas, que fue condenado durante los años noventa. Por otro lado, la deuda externa, que es el gran delito económico de la Argentina, agravado incluso porque se potenció en un contexto de represión ilegal orquestado desde el Terrorismo de Estado de la última dictadura, no ha sido nunca investigado como tal. Entonces, me parece que el problema que tiene la Argentina con la criminalidad económica es de orden en la agenda pública. No se han creado aún los niveles de conciencia social suficientes respecto de la problemática del delito económico aun cuando el trabajo de la Procelac ha sido inmenso en esa materia.

-¿La Procelac le ha parecido, entonces, un paso positivo dado desde el Estado?

-Sí, totalmente. Por eso, no comparto los cuestionamientos que ciertos sectores hacen sistemáticamente de dicho organismo y del trabajo de la Procuradora (Alejandra) Gils Carbó. Esto, además, es mucho más grave porque, en este momento, la Argentina está atravesando una transición de pertenencia hacia un sistema financiero mucho más complejo por su grado de informatización.

-¿Por qué menciona esa característica?

-Porque el sistema financiero y los bancos en particular son lisa y llanamente computadoras. Hoy un banco es esto (dice Biscay y señala su Smartphone). Por lo cual, uno de los grandes desafíos que tenemos es producir sistemas y herramientas que estén a la altura de las circunstancias para prevenir y detectar en tiempo real los delitos financieros y bursátiles vinculados con el manejo de información privilegiada .

Para lo cual se necesitan nuevos requerimientos técnicos, mayor confluencia entre abogados penalistas y expertos en sistemas informáticos, nuevas perspectivas de análisis sobre los sistemas de auditoría externa de bancos y de auditoría de sistemas informáticos de bancos, nuevas capacidades de supervisión financiera en la órbita del Banco Central. Mayor coordinación entre el Banco Central y los ministerios públicos en dicha materia. También necesitamos mayor coordinación y diálogo entre el ministerio de Justicia y su par de económico, que generalmente son unidades del Estado con muy poca comunicación. Porque si no corremos el riesgo de que la política de criminalidad sólo persiga a los pobres o persiga con políticas tacticistas los delitos que el mundo narco genera en las barriadas populares. Porque el problema de fondo sigue siendo que el delito económico pueda encastrarse sin problemas en la dinámica de los flujos financieros globales.

La fuga de capitales en sí misma no es un delito precedente de nada, no es un delito porque no está tipificado en el Código Penal

Si las máximas autoridades del Estado no comprenden que uno de los grandes del problema del país como nación emergente pasa por la fuga de capitales no vamos a generar políticas robustas para disminuir la opacidad y la evasión fiscal. Hay números y estadísticas oficiales muy significativas. En lo que va del año (2016) se fugaron de la Argentina 18 mil millones de pesos, solamente por formación de activos externos. La fuga de capitales hoy representa cerca del 40% de las reservas internacionales del país. La fuga de capitales a nivel mundial es 7.8 trillones de dólares de pérdidas generados sólo en los últimos diez años. Además, cuando uno observa que se está desregulando la cuenta capital, cuando uno observa que se diluyen y desaparecen las estadísticas vinculadas con la registración del endeudamiento externo, y cuando uno observa que se pierde capacidad de monitorear y controlar las operaciones vinculadas al comercio exterior, uno deduce indudablemente que estamos ante un problema muy grave.

-¿Qué rol puede ocupar la sociedad civil en el control de los flujos financieros ilícitos?

-Un punto a trabajar es monitorear la fuga de divisas. En ese sentido, una herramienta fundamental sería generar manuales que permitan democratizar el conocimiento en torno a los mecanismos que generan la fuga de capitales. Hoy ese conocimiento le pertenece sólo a un sector muy especializado de los economistas.

Un segundo trabajo para la sociedad civil sería repensar si América Latina debe tener las mismas reglas del manual de la balanza de pagos que fija el Fondo Monetario Internacional. Porque en dicho manual hay un capítulo muy significativo que hace referencia a un término muy vago: los activos financieros no producidos. Cuando vas a ese apartado te encontrás con que ese concepto engloba la transacción de los jugadores de fútbol. Y eso no te preocupa. Pero, si indagas un poco más podes notar que los activos financieros no producidos también engloban a los recursos naturales o la venta de tierras, y ahí sí te preocupas de sobremanera porque lesiona severamente tu soberanía e independencia económica.

Recapitulando, hoy mismo cuando el endeudamiento externo en el primer año de gobierno de Macri ha superado los 45 mil millones de dólares, y la velocidad del endeudamiento incluso ha sido mayor al tenido por la última Dictadura, es más que necesario construir mecanismos donde la sociedad civil pueda colaborar en la medición pública de nuestro endeudamiento externo y de la fuga de capitales. A modo de ejemplo, en el año 2008 participe de un proyecto de investigación en la UBA donde monitoreamos los sumarios cambiarios abiertos en el Banco Central por falta de información en el rubro importación/exportación para dilucidar si la no liquidación en ambos segmentos eran conductos explícitos para facilitar la fuga de capitales. Hoy eso no podría realizase porque los sumarios cambiarios abiertos en el Banco Central se están reservando en masa y en serie productos de criterios que favorecen el endeudamiento y la fuga de capitales.

Es más que necesario construir mecanismos donde la sociedad civil pueda colaborar en la medición pública de nuestro endeudamiento externo

-¿Es necesaria una real coordinación política regional para disminuir el lavado de activos? ¿Cuáles deberían ser los ejes de dicha coordinación?

-No es necesaria, es fundamental. No podemos pensar ningún mecanismo de integración financiera en América Latina si no partimos nuevamente del reconocimiento de que el problema principal que tiene la región es la concentrada tenencia de la tierra que padecemos, sumado a la renta financiera generada por el agronegocio.

Si América Latina apostara, en cambio, por generar mecanismos de complementariedad económica en torno a crear un mercado común, y en torno al fortalecimiento de las fronteras comunes frente a la especulación de divisas, otra sería nuestra historia. Otras tareas fundamentales de una integración positiva pasaría por reducir la dependencia del dólar generando una canasta de monedas alternativas o generando un sistema de pagos alternativos.

*Foto: Revista Crisis

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Seguinos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • YouTube Social  Icon

FUNDACIÓN SES | PROGRAMA DE INTEGRACIÓN REGIONAL Y FINANCIAMIENTO PARA EL DESARROLLO

Coordinador: adrianfalco@fundses.org.ar

San Martín 575 6 A | Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1004) | República Argentina 

+54 11 5368- 8370/8371/8372