Integración Regional

En las últimas décadas del Siglo XX, la liberalización comercial y la desregulación financiera, atada a la masiva entrada de capitales especulativos en economías emergentes, provocó un rápido crecimiento económico mundial, un incremento del comercio internacional y una globalización de la producción, marcadamente acentuada por factores de índoles financieros. Ya en el nuevo siglo, la profundización del modelo definanciarización capitalista no sólo logró que la especulación financiera arribara a la producción de materias primas en la economía real, sino que también arrastró a la crisis a las grandes economías industrializadas del centro. Este clima se extendió por toda la década del 2000, llegando al detonante de la crisis de los créditos hipotecarios subprime, que algunos autores llaman “gran recesión”. 

 

El comportamiento de los activos inmobiliarios representado como “burbujas especulativas” en las economías desarrolladas del centro, desató también una vehemente oleada especulativa en los mercados de derivados de los recursos naturales los cuales exhibieron un alza en los precios durante el período 2002-2008, manteniéndose elevados, al menos, hasta mediados de 2013. 

 

En este marco general, los países en desarrollo más dinámicos han experimentado durante los 2000 un sostenido crecimiento. En su mayoría liderados por gobiernos progresistas, el conjunto de países sudamericanos ha tenido un período de crecimiento económico prolongado y, en promedio, un mejoramiento del conjunto de sus indicadores sociales y de distribución del ingreso. Sin embargo, una década después, aparecen en el horizonte viejos dilemas propios de la historia económica latinoamericana. En ellos, uno de actual importancia: ¿Cómo sostener el flujo constante de financiamiento al desarrollo, que sirva para diversificar el modelo productivo y tener una inserción en el mercado mundial más allá de la colocación de materias primas, energía o minerales? 

 

En las últimas décadas, la erosión de los fondos públicos para el sector del desarrollo, puede ser explicada por múltiples factores. Entre los más importantes, se pueden resaltar tres factores concomitantes:

 

1.- Fuga de capitales y riqueza offshore:
Estos factores, asociados a las personas más ricas del planeta  drenan recursos por todo el mundo. Según las últimas estimaciones realizadas por Tax Justice Network , a finales de 2010 serían entre 21 y 32 billones de dólares el monto total de capitales fugados en más de 80 paraísos fiscales. Esta cifra equivaldría al producto bruto interno combinados de Estados Unidos y Japón. En América Latina, los países que más recursos han fugado hacia paraísos fiscales entre 1970 y 2010 fueron Brasil (u$s 520.000 millones), México (u$s 417.000 millones), Venezuela (u$s 406.000 millones) y Argentina (u$s 399.000 millones de dólares). 

 

2.- Transferencia neta de recursos
Otro de los mecanismos a partir de los cuales se escapan ingentes recursos de los países en desarrollo tiene que ver con  la transferencia neta de recursos . Según estimaciones de la CEPAL, en la década del 2000, ya consumado el proceso de extranjerización de las mayores firmas agrarias e industriales que operan en las principales economías de América Latina, sumado a la fuerte concentración en mercados de materias primas, operó una salida record de recursos desde América Latina hacia el mundo por -24.000 millones de dólares.

 

3.  Exenciones impositivas para “atraer” la Inversión Extranjera Directa (IED):
Mucho se ha escrito internacionalmente sobre la necesidad de generar sistemas tributarios nacionales “más amistosos” para que la IED puedan apalancar los procesos de crecimiento económico en el mundo. Sin embargo, los flujos globales de IED muestran la relación imperante entre las economías desarrolladas y los países en desarrollo. A pesar de la prédica neoliberal que las reformas estructurales, los TBI, los TLC y todo el conjunto de instrumentos jurídicos para fomentar la libre circulación del capital, según la UNCTAD, la dinámica global de las últimas cuatro décadas contrasta con esta idea largamente sostenida:

  • De cada 3 dólares que salían del norte como IED al mundo, tan sólo 1 salía desde el sur en los años ´70 (18 mil millones contra casi 6 mil millones).

  • La relación fue de 4 dólares a 1 en los años ´80;

  • De 3.5 dólares a 1 en los años´90:

  • Y de aproximadamente 2 dólares a 1 en los años ´2000

 

En última instancia, la disminución de la presión fiscal por parte de las administraciones tributarias sobre las empresas trasnacionales ayuda a fomentar una transferencia neta de ingresos desde los países de la periferia hacia países desarrollados


En esta dirección y tratando de generar conocimiento sobre las diferentes problemáticas, la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (LATINDADD) y Fundación SES buscan promover un diálogo entre decisores políticos (parlamentarios y funcionarios gubernamentales) con diferentes grupos de interés (organizaciones sociales y sindicales, académicos e investigadores) de América Latina, África y Europa, a fin de intercambiar experiencias y generar propuestas y recomendaciones de políticas públicas para sostener la financiación responsable para el desarrollo para las economías latinoamericanas, y las economías en desarrollo en su conjunto. 

FUNDACIÓN SES | PROGRAMA DE INTEGRACIÓN REGIONAL Y FINANCIAMIENTO PARA EL DESARROLLO

Coordinador: adrianfalco@fundses.org.ar

San Martín 575 6 A | Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1004) | República Argentina 

+54 11 5368- 8370/8371/8372